Buque petrolero con bandera de la Isla de Man amarró en Ushuaia y abrió un debate sobre la operación hidrocarburífera en Tierra del Fuego
El VS Promise llegó a Ushuaia tras operar en la monoboya de Río Cullen, vinculada a la exportación de crudo de la Cuenca Marina Austral.
El arribo del VS Promise al puerto de Ushuaia generó cuestionamientos políticos en Tierra del Fuego debido a que el buque navega bajo bandera de la Isla de Man, dependencia de la Corona británica. La embarcación había operado previamente en la monoboya de Río Cullen, vinculada a la actividad hidrocarburífera de la Cuenca Marina Austral.
La escala volvió a poner bajo discusión los controles aplicados sobre la logística de exportación de hidrocarburos fueguinos y el alcance de la normativa provincial vinculada con la cuestión Malvinas.
Las características del VS Promise
El VS Promise, anteriormente denominado Hellespont Promise, está identificado con el IMO 9351438 y fue construido en 2007 en China.
Se trata de un crude oil tanker de 228,6 metros de eslora y 32,57 metros de manga. Su capacidad ronda las 70.000 toneladas de peso muerto (DWT) y puede transportar aproximadamente 80.000 metros cúbicos de hidrocarburos líquidos.
El buque figura registrado a nombre de Valloeby Promise Ltd, sociedad radicada en Douglas, Isla de Man, mientras que la gestión técnica está a cargo de la alemana Hellespont Ship Management GmbH & Co. KG.
La bandera de la Isla de Man es el principal elemento que generó cuestionamientos, ya que ese territorio se encuentra bajo soberanía de la Corona británica.
El paso por Río Cullen
Según los registros de navegación citados, el VS Promise permaneció vinculado a la monoboya de Río Cullen hasta el 13 de agosto.
La terminal se encuentra en la costa atlántica norte de Tierra del Fuego y está asociada con la actividad de extracción y despacho de hidrocarburos de la Cuenca Marina Austral.
El buque habría partido de la zona el 13 de agosto a las 17:28 y posteriormente permaneció en aguas del Canal Beagle antes de arribar al puerto de Ushuaia.
Finalmente, registró su ingreso al muelle comercial de la capital fueguina a las 07:08 del 24 de agosto.
La operatoria se encuentra vinculada al movimiento de hidrocarburos producido en yacimientos como Hidra, Aries, Carina y Vega Pléyade, aunque los detalles específicos de la operación realizada por el buque requieren precisiones oficiales.

Qué organismos intervienen
La operación de un buque petrolero de estas características involucra distintas autoridades.
Entre ellas se encuentran la Secretaría de Hidrocarburos de Tierra del Fuego, la Prefectura Naval Argentina, la Dirección Provincial de Puertos, la Secretaría de Energía de la Nación y la Aduana.
Cada organismo tiene competencias diferentes relacionadas con la actividad hidrocarburífera, la seguridad de la navegación, el ingreso y egreso de embarcaciones, las operaciones portuarias y el control de los cargamentos.
Por ese motivo, la presencia del buque plantea también interrogantes sobre qué autoridad autorizó cada etapa de la operación y bajo qué condiciones.
La discusión por la Ley Gaucho Rivero
Uno de los puntos que generó mayor controversia es la posible aplicación de la Ley Provincial 852, conocida como Ley Gaucho Rivero.
La normativa establece restricciones para determinadas embarcaciones vinculadas con actividades relacionadas con la exploración y explotación de hidrocarburos en las Islas Malvinas y busca impedir operaciones asociadas con la explotación de recursos naturales en el área bajo ocupación británica.
Sin embargo, la presencia de un buque registrado en la Isla de Man no implica por sí misma que la embarcación haya participado en actividades hidrocarburíferas en Malvinas ni demuestra automáticamente una infracción de la legislación provincial.
La cuestión central pasa, por lo tanto, por determinar qué operación realizó concretamente el VS Promise, quién lo contrató y qué vínculos existen entre el buque, sus propietarios, sus operadores y la actividad hidrocarburífera fueguina.
TotalEnergies y la Cuenca Marina Austral
El movimiento del buque se produce en un contexto de expansión de la actividad energética en la Cuenca Marina Austral.
La explotación de hidrocarburos en el área involucra al consorcio integrado por TotalEnergies, Wintershall Dea y Pan American Energy, mientras que la estructura corporativa de los activos de Wintershall Dea atravesó modificaciones tras la adquisición global realizada por Harbour Energy.
La situación adquiere sensibilidad política debido a los antecedentes de Harbour Energy en el desarrollo de proyectos hidrocarburíferos en las Islas Malvinas.
La actividad de distintas empresas en el área bajo ocupación británica ha sido objeto de sanciones y cuestionamientos por parte del Estado argentino en el marco de la Ley 26.659, que regula la exploración y explotación de hidrocarburos en la plataforma continental argentina.
No obstante, esos antecedentes corporativos deben diferenciarse de la operación específica del VS Promise en Tierra del Fuego y no permiten, por sí solos, afirmar que el buque haya intervenido en actividades ilegales en Malvinas.
Las preguntas que quedan abiertas
El arribo del petrolero dejó planteados varios interrogantes sobre la operación:
- Quién contrató al VS Promise y bajo qué modalidad.
- Qué operación realizó en la monoboya de Río Cullen.
- Qué autoridades autorizaron su ingreso y posterior amarre en Ushuaia.
- Si la embarcación cumple con todos los requisitos establecidos por la legislación provincial y nacional.
- Qué relación contractual existe entre el buque y las empresas que operan los recursos de la Cuenca Marina Austral.
- Si existen antecedentes del propietario, operador o embarcación que tengan relevancia frente a la Ley Gaucho Rivero o la Ley 26.659.
La presencia del VS Promise no permite, por sí sola, concluir que haya existido una violación de las normas sobre soberanía o hidrocarburos. Sí plantea, en cambio, un interrogante sobre la trazabilidad de la logística petrolera fueguina y sobre los controles aplicados cuando intervienen embarcaciones vinculadas con jurisdicciones bajo soberanía británica.
Fuente: Boca de Pozo
