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Consumo en alerta: las ventas minoristas volvieron a caer en agosto y los comercios sufren el ajuste al bolsillo

El sector comercial atraviesa un nuevo freno en su actividad. De acuerdo con el último relevamiento de CAME, el consumo presencial en pymes volvió a retroceder impulsado por el impacto de las tarifas y el endeudamiento familiar.

El termómetro del consumo minorista volvió a marcar números negativos. Durante agosto, las ventas de los comercios pymes registraron una baja del 0,2 % en la comparación interanual y un retroceso del 2,7 % frente a julio, profundizando un escenario de cautela generalizada entre los consumidores. Con estos datos difundidos por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), el acumulado del año ya muestra una merma del 2,4 %.

Pérdida de poder adquisitivo y endeudamiento, detrás de la menor demanda

Según el análisis de CAME, la retracción interanual estuvo vinculada principalmente con la reducción del poder adquisitivo, el incremento de las tarifas de servicios y el endeudamiento de las familias.

La combinación de estos factores modificó el comportamiento de los consumidores. Con menos dinero disponible, las compras tienden a concentrarse en productos considerados indispensables, mientras que se postergan aquellos gastos que pueden esperar.

El menor movimiento posterior al período de vacaciones también contribuyó a una menor actividad comercial durante agosto. 

Qué pasó con las ventas según cada rubro

El desempeño fue dispar entre los distintos sectores relevados por CAME. Algunos segmentos consiguieron sostener o incrementar sus ventas frente a agosto del año pasado, mientras que otros registraron caídas.

Entre los rubros que mostraron una evolución positiva se destacaron:

  • Perfumería: + 12,8 % interanual.
  • Textil e indumentaria: + 6,4 %.
  • Calzado y marroquinería: + 1,2 %.
  • Ferretería, materiales eléctricos y materiales para la construcción: + 0,3 %.

En cambio, otros sectores tuvieron retrocesos:

  • Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles: – 4,8 %.
  • Alimentos y bebidas: – 2,5 %.
  • Farmacia:  – 0,5 %.

El comportamiento acumulado del año también muestra diferencias importantes. El rubro de bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles registra una baja de 9,7 %, mientras que farmacia mantiene un crecimiento acumulado del 3 %

El comercio presencial pierde terreno frente a las ventas online

Mientras el comercio tradicional mostró una nueva contracción, las ventas realizadas por internet tuvieron un comportamiento diferente.

Durante agosto, las operaciones online de comercios con locales a la calle aumentaron 17,6 % interanual y registraron una mejora mensual del 0,4 %.

El contraste refleja una transformación en los hábitos de compra: en un contexto de consumo más cauteloso, los canales digitales pueden ofrecer a los consumidores mayores posibilidades de comparar precios, acceder a promociones y elegir alternativas antes de concretar una operación. 

Las pymes mantienen cautela sobre los próximos meses

El escenario también se refleja en las expectativas de los comerciantes. Casi la mitad de los empresarios consultados, el 47,4 %, señaló que su nivel de actividad se mantuvo estable frente al mismo período del año anterior. Sin embargo, un 46,5 % consideró que la situación de su negocio empeoró, mientras que apenas el 6,1 % informó una mejora. 

Las perspectivas de inversión tampoco muestran un escenario expansivo. El 57,9 % de los empresarios consideró que no es un momento adecuado para invertir en sus negocios, frente a un 13,5 % que sí evaluó favorablemente esa posibilidad.

De esta manera, la caída de las ventas minoristas no solo impacta sobre el nivel de consumo actual, sino que también condiciona las decisiones de inversión y expansión de las pequeñas y medianas empresas.

Un consumo que todavía no logra recuperar impulso

Los datos de agosto muestran que el mercado interno continúa atravesando un período de fragilidad. La combinación de menores ingresos disponibles, mayores gastos fijos y endeudamiento obliga a las familias a priorizar consumos esenciales.

Para los comercios pyme, el desafío pasa por recuperar volumen de ventas en un mercado donde los consumidores se muestran más selectivos y sensibles a los precios.

Con una caída acumulada del 2,4 % en los primeros ocho meses de 2026, la evolución del consumo minorista se consolida como uno de los indicadores centrales para medir el pulso de la economía argentina durante la segunda mitad del año. 

Redaccion

Al Sur Noticias

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