Política

Reforma electoral: el Gobierno evalúa reemplazar las PASO con un sistema similar a las colectoras para sumar apoyos políticos

La Casa Rosada negocia una alternativa adaptada a la Boleta Única de Papel que permitiría respaldar una misma candidatura presidencial manteniendo listas legislativas propias. La iniciativa busca atraer a gobernadores, al radicalismo y a otros aliados clave para aprobar la reforma en el Congreso.


El Gobierno acelera la discusión sobre las PASO

Tras dejar atrás la polémica política generada por el caso Adorni, el Gobierno nacional volvió a concentrar sus esfuerzos en la agenda legislativa, donde la reforma política aparece como una de las prioridades más urgentes.

La iniciativa, incluida originalmente en el temario de sesiones extraordinarias, tuvo hasta ahora un avance limitado en el Senado, cámara donde comenzó su tratamiento. Sin embargo, la Casa Rosada pretende acelerar las negociaciones para lograr definiciones antes de fin de año.

El tema quedó bajo la órbita del nuevo jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien inició una serie de conversaciones con gobernadores y referentes de la oposición dialoguista para intentar construir una mayoría que permita avanzar con la suspensión de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).


Una alternativa inspirada en las colectoras

Para reducir las resistencias de sus aliados, el oficialismo trabaja en un mecanismo electoral alternativo que preserve acuerdos políticos sin necesidad de realizar elecciones primarias.

La propuesta, que todavía se encuentra en etapa de elaboración, contempla un sistema similar al de las listas colectoras, aunque adaptado al formato de la Boleta Única de Papel.

Desde el Gobierno evitan definirlo como una colectora tradicional o como una reedición de la Ley de Lemas. Sin embargo, reconocen que permitiría que distintos partidos o espacios políticos respalden una misma candidatura presidencial mientras conservan sus propias listas legislativas.

De esta manera, cada fuerza podría mantener su identidad partidaria y representación parlamentaria sin necesidad de integrar formalmente una alianza electoral.


La estrategia detrás del proyecto

El objetivo central de la iniciativa es facilitar la construcción de una coalición amplia detrás de una eventual candidatura presidencial de Javier Milei en 2027.

La Casa Rosada considera que este mecanismo permitiría incorporar a sectores de la Unión Cívica Radical, el PRO y partidos provinciales sin obligarlos a diluir su estructura política dentro de La Libertad Avanza.

Para el oficialismo, el esquema podría transformarse en una herramienta electoral favorable, ya que permitiría sumar apoyos diversos bajo una misma candidatura presidencial mientras cada espacio conserva autonomía en las categorías legislativas.

Además, en el Gobierno creen que una eventual eliminación de las PASO afectaría especialmente al peronismo, al privarlo de una instancia formal para ordenar sus internas.


Gobernadores, una pieza clave de la negociación

La propuesta también busca captar el interés de los gobernadores provinciales.

Varios mandatarios observan con atención la posibilidad de asociar sus candidaturas locales a una fórmula presidencial competitiva sin resignar independencia política.

En la Casa Rosada consideran que este incentivo podría ayudar a evitar numerosos desdoblamientos electorales y fortalecer una estrategia nacional coordinada de cara a los próximos comicios.

Por esa razón, Santilli comenzó una ronda de contactos con gobernadores y dirigentes provinciales que se profundizará durante las próximas semanas.


El radicalismo tiene la llave del Senado

La Unión Cívica Radical aparece como el actor más importante dentro de las negociaciones.

La reforma electoral requiere mayoría absoluta en el Senado y los diez integrantes del bloque radical resultan determinantes para alcanzar ese objetivo.

Aunque algunos gobernadores y referentes partidarios se muestran dispuestos a discutir modificaciones en el sistema de primarias, otros sectores consideran que las PASO continúan siendo una herramienta relevante para garantizar la competencia interna y la transparencia electoral.

Además, dentro del radicalismo existe una discusión de fondo sobre las implicancias políticas que tendría acompañar un esquema que, en la práctica, podría terminar favoreciendo una futura candidatura presidencial de Milei.


Persisten dudas sobre el funcionamiento del sistema

Más allá de las conversaciones políticas, todavía no existen precisiones definitivas sobre el diseño técnico de la propuesta.

Senadores de distintos bloques admiten que aún desconocen detalles centrales, como la forma en que funcionaría el mecanismo dentro de la Boleta Única de Papel o cuántas listas asociadas podrían coexistir respaldando una misma candidatura presidencial.

Por ese motivo, varios legisladores consideran que la discusión todavía se encuentra en una fase preliminar y que será necesario conocer el texto definitivo antes de definir posiciones.


La apuesta oficial para 2027

En el Gobierno confían en que un acuerdo con gobernadores, sectores del radicalismo, el PRO y fuerzas provinciales permitirá no solo avanzar con la reforma electoral, sino también comenzar a construir una base política más amplia para las elecciones presidenciales de 2027.

La estrategia apunta a consolidar una estructura de apoyos que trascienda a La Libertad Avanza y facilite la conformación de un frente electoral competitivo sin necesidad de recurrir a las PASO como mecanismo ordenador.

Por ahora, las negociaciones continúan abiertas y la definición dependerá de la capacidad del oficialismo para reunir los consensos necesarios dentro de un Congreso donde los números siguen siendo ajustados.

Redaccion

Al Sur Noticias

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