Goldman Sachs proyecta el petróleo entre US$80 y US$90: qué puede pasar si EE.UU. e Irán no llegan a un acuerdo
El banco de inversión considera que el Brent mantendrá una prima de riesgo moderada mientras persista la incertidumbre sobre el suministro de Medio Oriente.
Goldman Sachs anticipa un Brent entre US$80 y US$90
Goldman Sachs estima que el precio del Brent se mantendrá entre US$80 y US$90 por barril mientras continúe la incertidumbre en Medio Oriente.
La proyección está condicionada a dos escenarios: que se confirme un nuevo acuerdo entre Estados Unidos e Irán o que se produzca una escalada significativa de los ataques y objetivos militares en la región.
Los futuros del Brent retrocedieron hasta la zona baja y media de los US$80 después de que Estados Unidos cancelara ataques previstos contra Irán y decidiera darle una nueva oportunidad a las negociaciones.
Al mismo tiempo, distintos reportes señalan que las conversaciones entre Irán y Omán sobre la administración del Estrecho de Ormuz se encuentran en una etapa avanzada.

El precio de referencia ronda los US$80
Los estrategas de Goldman Sachs, liderados por Yulia Zhestkova Grigsby, calcularon que el valor razonable del Brent se encuentra cerca de los US$80 por barril.
Para llegar a esa estimación, el banco utilizó su indicador de reservas comerciales de la OCDE, las proyecciones actuales de demanda y la relación histórica entre los niveles de inventarios y los precios del petróleo.
Según el análisis, el mercado estaría incorporando solamente una prima de riesgo moderada, pese al elevado nivel de incertidumbre existente sobre el abastecimiento de crudo desde Medio Oriente.
Los mercados siguen atentos al suministro
Aunque los precios retrocedieron luego de la suspensión de los ataques estadounidenses, el mercado físico del petróleo muestra señales de mayor tensión.
El indicador global de reservas visibles de Goldman Sachs registró una reducción equivalente a 6,3 millones de barriles diarios durante las últimas dos semanas.
El banco vinculó esta caída con varios factores: la reducción de los flujos provenientes del Golfo Pérsico y el Mar Rojo, una disminución de las exportaciones de petróleo de Rusia y un incremento de las importaciones asiáticas, principalmente de China.
Los flujos del Golfo Pérsico se desplomaron
Uno de los principales focos de preocupación es la evolución del transporte de petróleo desde el Golfo Pérsico.
Los flujos cayeron hasta aproximadamente 9 millones de barriles diarios en promedio móvil de siete días, equivalente al 36% de los niveles previos a la guerra.
Durante la primera mitad de julio, ese indicador todavía se ubicaba cerca del 80% de los niveles anteriores al conflicto.
La caída refleja las dificultades que atraviesa una de las principales rutas de abastecimiento energético del mundo y mantiene bajo presión al mercado internacional.
También cayó el transporte por el Mar Rojo
Los movimientos de crudo a través del estrecho de Bab al-Mandab y el Canal de Suez también se redujeron.
Según Goldman Sachs, los flujos del Mar Rojo disminuyeron en 1,7 millones de barriles diarios respecto de la semana anterior.
La reducción agrega presión sobre las cadenas de transporte y obliga a los operadores a buscar rutas alternativas para sostener el abastecimiento internacional.
Arabia Saudita compensó parte de la caída
Arabia Saudita logró compensar parcialmente la interrupción de los flujos mediante una modificación de las rutas de transporte.
El país redirigió parte del petróleo a través del oleoducto SUMED, que conecta el Golfo de Suez con el Mediterráneo.
Los flujos hacia la terminal de Ain Sukhna aumentaron en aproximadamente 1 millón de barriles diarios durante la última semana.
Esta alternativa permitió amortiguar parte del impacto generado por la caída del tránsito marítimo en algunas de las principales rutas de la región.
Rusia también redujo sus exportaciones
Las exportaciones rusas de crudo y condensados disminuyeron en 1,3 millones de barriles diarios durante las últimas dos semanas.
Goldman Sachs relacionó el descenso con un cambio en los ataques con drones registrados desde fines de junio.
Los ataques dejaron de concentrarse principalmente en las refinerías y comenzaron a afectar también a los petroleros, lo que tuvo consecuencias sobre los flujos de exportación.
China aumenta sus compras de petróleo
En paralelo, las importaciones netas asiáticas de crudo y condensados aumentaron en 5,6 millones de barriles diarios durante el mismo período.
China explicó aproximadamente 2,3 millones de barriles diarios de ese incremento.
Goldman Sachs vinculó el aumento de las compras asiáticas con los menores precios registrados durante fines de junio y comienzos de julio, que generaron incentivos para incrementar las adquisiciones.
Qué puede pasar con el Brent
El escenario proyectado por Goldman Sachs deja al Brent condicionado principalmente por la evolución de las negociaciones diplomáticas.
Si Estados Unidos e Irán avanzan hacia un acuerdo y disminuye el riesgo de una interrupción mayor del suministro, el petróleo podría mantenerse cerca del nivel considerado de valor razonable por el banco.
En cambio, una nueva escalada militar o una interrupción significativa de los flujos desde Medio Oriente podría elevar nuevamente la prima de riesgo y llevar al Brent hacia la parte superior del rango proyectado o incluso generar nuevas presiones alcistas.
Por ahora, Goldman Sachs considera que el mercado está incorporando una prima de riesgo relativamente moderada, aunque la evolución de las reservas y de las rutas de transporte muestra que el mercado físico del petróleo continúa tensionado.
