Biocombustibles: Marcos Bulgheroni reclama una reforma legal para que las petroleras puedan invertir en el sector
El CEO de Pan American Energy (PAE) calificó como un “sinsentido absoluto” la restricción actual que impide a las refinadoras participar en la producción, y confirmó que la compañía está lista para desplegar proyectos con perfil exportador si el Congreso habilita el marco regulatorio.
El sector energético argentino se encuentra ante una encrucijada regulatoria que podría redefinir su matriz exportadora. Marcos Bulgheroni, CEO de Pan American Energy (PAE), alzó la voz durante la inauguración de una estación de servicio de Axion Energy en San Agustín, Santa Fe, para cuestionar con dureza la legislación vigente que excluye a las empresas refinadoras de la producción de biocombustibles.
“Es un sinsentido absoluto tener una ley que prohíbe a una refinadora argentina invertir en biocombustibles. Resulta bastante particular que nos impidan volcar recursos en una industria donde estamos en condiciones y tenemos la voluntad de hacerlo”, sentenció el ejecutivo en declaraciones exclusivas.
El objetivo de PAE: un modelo enfocado en la exportación
Más allá de la queja por la barrera legal de dos décadas, Bulgheroni dejó claro que el interés de PAE no es desplazar a los actores locales en el mercado interno. Por el contrario, la estrategia de la compañía busca convertir a la Argentina en un jugador de peso global.
“No queremos ir por el mercado interno. Lo que buscamos es invertir para exportar en asociación con los actores actuales del sector que compartan nuestra visión”, aclaró el CEO. Según explicó, la intención es forjar alianzas estratégicas para penetrar en mercados exigentes como Estados Unidos y Europa, regiones donde el consumo de biocombustibles mantiene una tendencia creciente a largo plazo.
Un marco regulatorio clave para el despegue
El debate se da en un momento político sensible, con una iniciativa en el Congreso —impulsada por el Gobierno— que propone la desregulación del mercado y el incremento de los cortes obligatorios de biodiesel. Para Bulgheroni, la clave no reside en disputar pequeños márgenes de rentabilidad doméstica, sino en el potencial de “agrandar la torta” mediante la reconquista de mercados internacionales.
“En la medida en que encontremos jugadores con una visión compartida, vamos a hallar vehículos de inversión en conjunto. Ese es el espíritu con el que tenemos que mirar esta nueva ley”, añadió.

El contexto de una industria con capacidad ociosa
Argentina supo ser, entre 2016 y 2018, el principal exportador mundial de biodiesel. Sin embargo, en el último año, la participación del país cayó a apenas el 3 % de la producción global, con gran parte de la capacidad instalada operando bajo niveles mínimos de actividad.
Con el respaldo de proyecciones que estiman un crecimiento anual del 3,4 % en la demanda mundial de estos combustibles hasta 2030, la flexibilización de la normativa podría marcar un antes y un después para el sector. Mientras tanto, el mercado aguarda expectante el texto definitivo que saldrá del Congreso, documento que será la hoja de ruta para definir la viabilidad y localización de las posibles inversiones de las grandes petroleras en esta energía renovable.
