El SOMU entre la presión de sus afiliados y la defensa del salario pesquero
El Sindicato de Obreros Marítimos Unidos es el único gremio que no firmó un acuerdo con las cámaras empresariales del sector langostinero. Mientras miles de marineros exigen salir a trabajar, la conducción insiste en no aceptar una baja salarial.
La zafra del langostino todavía no comienza, y el conflicto entre el SOMU y las cámaras empresariales mantiene a la flota congeladora inactiva. A diferencia de otros gremios del sector pesquero que ya cerraron acuerdos, el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) no aceptó una rebaja del 30% en el salario de producción. Esta decisión ha generado tensiones internas: por un lado, crece el descontento entre los afiliados que no perciben ingresos, y por otro, la dirigencia insiste en que no se negociará “a la baja”.

Puerto Madryn: denuncia por mala liquidación de haberes
Este lunes, el SOMU denunció formalmente ante la Secretaría de Trabajo en Puerto Madryn la mala liquidación de sueldos por parte de las cámaras empresariales CAPIP, CAPECA y CEPA. Según el gremio, las empresas liquidaron solo seis días de trabajo en junio, con argumentos que no se corresponden con la realidad.
“Muchos marineros no cobraron más que cinco o seis días de salario, cuando algunos ni siquiera estuvieron en paro”, explicó Gilberto Albornoz, prosecretario de la delegación local. Los trabajadores afectados son efectivos que en condiciones normales perciben cerca de $500.000 mensuales, pero que actualmente se encuentran en una situación de ingresos casi nulos.
Corrientes: crisis profunda entre los marineros de relevo
En Corrientes, la situación es aún más grave. Los marineros de relevo no embarcan desde septiembre pasado, cuando finalizó la temporada anterior. Desde marzo, con la negativa del SOMU a aceptar una baja en los salarios de producción, las empresas paralizaron la flota. Desde entonces, no cobran siquiera el salario básico, lo que ha generado una crisis social en la región.
El viernes, el secretario de Pesca del SOMU, Juan Navarro, se reunió con los afiliados correntinos para dar explicaciones. Pero el encuentro derivó en una fuerte tensión. “Nos pusieron la soga al cuello ustedes mismos”, fue uno de los reproches más duros dirigidos a la dirigencia. Los trabajadores reclamaron que el gremio priorice la necesidad de volver a trabajar, antes que una pulseada prolongada que los deja sin sustento.
Semana clave para destrabar el conflicto
Esta semana podría ser decisiva. Se conocerán los resultados de la prospección —paso previo a la habilitación de la zafra— y se espera una nueva audiencia entre el sindicato y las cámaras empresariales. Si ambas partes flexibilizan sus posturas, podría destrabarse el conflicto.
De lo contrario, el impacto socioeconómico en las ciudades pesqueras del país, desde Chubut hasta Corrientes, continuará profundizándose, dejando a miles de familias sin ingresos y al sector pesquero al borde del colapso.
Fuente: La Opinión Austral
